Cómo me visto para trabajar en verano. Mujeres

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Cómo me visto para trabajar en verano. Mujeres

Esta semana, nuestra colaboradora Yolanda García, asesora de imagen personal, nos brinda unos interesantes consejos para vestir en un ambiente de trabajo durante el verano.

En esta ocasión, nos explicará cómo vestir adecuadamente para trabajar en verano, en el caso de las mujeres.

 En verano las mujeres nos enfrentamos a los problemas de los “aires acondicionados” y esas temperaturas gélidas que nos hacen seguir usando las medias y las chaquetas en una época en las que estamos deseando ponernos sandalias y tirantes…

Desde hace unos años, la normativa de sostenibilidad de medio ambiente hace que las temperaturas en interiores se relajen y, por tanto, los osos polares dejen de pasear por los pasillos de nuestras oficinas.
En cualquier caso, el verano nos da muchas opciones en el vestir pero sin olvidar que seguimos en un ambiente laboral y por tanto, seguimos sujetas a un “dress code”.

Al igual que comentábamos en el post cómo vestir para trabajar en verano. hombres,  debemos tener en cuenta diferentes factores que van a determinar nuestro protocolo en el vestir. Recordemos los factores comunes a ambos sexos:

  • Tipo de empresa en la que trabajamos. Como decíamos en el post dedicado a los hombres, no es igual trabajar en Google que en Accenture. Lo primero que tenemos que observar son las normas de vestir de la propia empresa. Cuanto más creativo e innovador sea nuestro sector, el código de vestir será más informal; por el contrario, será mucho más conservador cuanto más tradicional sea el sector (abogacía, banca, consultoría, etc.). Esto afecta, lógicamente, a la forma de vestir durante la estación veraniega. Habrá más contraste en una consultora que en Google donde, prácticamente todo el año, se viste de forma informal.
  • Forma de vestir de los compañeros. A veces, el código de vestir no está escrito (en España no tenemos demasiada cultura de ello) o hay diferentes tipos de funciones que exigen una vestimenta distinta (por ejemplo, en un Gimnasio, no vestirá igual la gerente que realiza una labor ejecutiva que una de las instructoras o la fisioterapeuta). Al igual que el caso anterior, habrá determinados puestos o funciones que apenas modifiquen su “dress code” en una estación y en otra mientras que otros sí lo harán de forma significativa
  • Tipo de clientes y si se está “de cara al público” o no. Aunque la temperatura exija ropa más liviana, si estamos tratando con clientes, nuestra imagen deberá seguir transmitiendo la misma profesionalidad y seriedad por lo que nuestro “business casual” veraniego no podrá ser el mismo que el de un puesto informático que solo “interactúa” con su pantalla.

Una vez vistos estos factores, vamos a resaltar una relación de pautas a seguir para elegir nuestra vestimenta más adecuada. En esta materia, las mujeres somos afortunadas ya que tenemos muchas más opciones y variedad de elección que los hombres:

      • Tejidos: Lo más recomendable es elegir tejidos naturales. Además de colaborar con la sostenibilidad del medio, permiten mantener la temperatura corporal más fácilmente sin provocar la sudoración excesiva de los sintéticos. Algodones, linos y viscosas son los más adecuados.
      • Colores: Los colores claros repelen más la luz que los oscuros por tanto son los más aconsejable para la estación veraniega. Podemos jugar con la intensidad de forma que elijamos el más favorecedor para cada una de nosotras.
      • Calzado: En este apartado sí que somos mucho más afortunadas que los hombres ya que existen multitud de opciones para ir descubiertas de pies y cómodas a la vez que calzamos de manera apropiada para el entorno laboral. Nuestras grandes aliadas son las zapatillas de esparto con cuña; las hay en gran variedad de alturas, colores, combinaciones de materiales….. y son tan cómodas!!. La siguiente pieza importante en esta apartado son las sandalias tan versátiles que las podemos complementar con cualquier tipo de vestimenta.
      • Vestidos: Son una opción magnífica sobre todo si se eligen de tejidos vaporosos ya que ayudan a aliviar las temperaturas. Si son de tirantes o sin mangas, nos permiten utilizar una chaqueta en el trabajo y quitarla cuando salimos al exterior. Si nuestro entorno laboral es muy serio, los vestidos camiseros son una elección perfecta ya que nos aportan una imagen seria pero sin dejar de lado la liviandad de la prenda.
      • Pantalones y faldas: Este año son tendencia los pantalones anchos, muy vaporosos y holgados de tejidos muy livianos. Si los elegimos de tejidos un poco satinados o con estampados sofisticados, nos pueden dar mucho juego durante todo el verano en función de la prenda que llevemos en la parte de arriba. Al igual ocurre con las faldas; si el entorno laboral es muy serio, se pueden elegir tipo lápiz o más recta pero si el entorno lo permite, las faldas vaporosas permiten mucha versatilidad en función de cómo se combinen con el resto de elementos de nuestro conjunto.
      • Partes de arriba: Los tejidos vaporosos naturales como las gasas y las sedas son los más aconsejables. El algodón y el lino también son una buena opción. En este apartado entran en juego las camisetas que, al contrario de los hombres, muestran una gran variedad de formas, colores y sofisticación que permiten incorporarlas a nuestro entorno laboral sin desdecir en absoluto a las camisas o blusas tradicionales. Aportan un “look” más fresco y, en función del diseño, pueden ser igual de válidas que una prenda más conservadora.
      • Complementos: Resultan un gran aliado que pueden aportar a cualquier conjunto el “plus” que le falte como por ejemplo, sofisticación, seriedad o todo lo contrario, cercanía y jovialidad. Utilicemos materiales que recuerdan al verano y que este año, además, son tendencia como la rafia, el mimbre, el cuero ligero, etc., No solo en collares, pulseras y bolsos sino en gorritos, sombreros, y no nos olvidemos de la gran pieza veraniega, el abanico!!!! Los hay de todos colores, formas y tamaños. Siempre hay uno adecuado al conjunto que llevamos y nos ayuda a aliviar temperaturas en un momento dado.

Vamos a dar unas pautas sobre lo que se debe evitar a pesar de que nuestra empresa tenga un ambiente muy informal:

    • Pantalones muy cortos tipo “shorts”. Repetimos, no estamos en la playa ni en la piscina
    • Escotes muy pronunciados, transparencias demasiado evidentes o tirantes demasiado acusados. Es verano pero continuamos estando en un entorno laboral, no nos olvidemos. De utilizarlo, mejor lo dejamos para las noches estivales festeras en un entorno social que no sea el laboral.
    • Chanclas. Las mujeres tenemos otras opciones con las que ir igual de descubiertas en los pies (mencionada en el apartado anterior) sin dar la imagen de que estamos en la playa o en la piscina.
    • Pantalones con rotos. Por muy de moda que estén o muy tendencia que sean…. No son para un ambiente laboral
    • Prendas que puedan resultar ofensivas bien por sus formas o por el mensaje que puedan llevar escrito
    • Prendas demasiado explícitas, bien por la fantasía que representen (lentejuelas, etc.,) o bien por la temática que supongan (prendas “frikis”). Esto lo dejamos para nuestros momentos de ocio.
  • orma de vestir de los compañeros. A veces, el código de vestir no está escrito (en España no tenemos demasiada cultura de ello) o hay diferentes tipos de funciones que exigen una vestimenta distinta (por ejemplo, en un Gimnasio, no vestirá igual la gerente que realiza una labor ejecutiva que una de las instructoras o la fisioterapeuta). Al igual que el caso anterior, habrá determinados puestos o funciones que apenas modifiquen su “dress code” en una estación y en otra mientras que otros sí lo harán de forma significativa
  • Tipo de clientes y si se está “de cara al público” o no. Aunque la temperatura exija ropa más liviana, si estamos tratando con clientes, nuestra imagen deberá seguir transmitiendo la misma profesionalidad y seriedad por lo que nuestro “business casual” veraniego no podrá ser el
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About the Author:

Mi formación es empresarial y financiera pero mi pasión por la moda, la imagen y la comunicación me llevó por este camino que considero mi verdadera vocación. Disfruto trabajando con y para personas que quieren hacer visibles sus fortalezas y valores. Soy asesora de imagen, experta en comunicación no verbal y técnico en visual merchandising. Me he formado en coaching, PNL y producto de moda, disciplinas que aplico en mi trabajo diario. Cuando empecé, hace más de diez años, la imagen personal parecía algo secundario, pero enseguida comenzaron a aparecer los primeros clientes que avalaron la necesidad y efectividad de nuestros servicios. Colaboro con el Instituto de Comunicación Empresarial (ICE) y otras empresas de comunicación y formación en habilidades directivas y liderazgo, disciplinas que aplico también en trabajos con políticos y algunas de la empresas más importantes del país. Participo en programas de postgrado de universidades y escuelas profesionales. Soy colaboradora habitual en medios de comunicación como El País, Emprendedores, TVE, La Sexta, Cuatro, Canal Decasa, y Onda Madrid. En Canal Decasa presento el programa Con el guapo subido. He realizado acciones de dinamización en centros comerciales y colaboro con Las Rozas Village y C.C. Moraleja Green. Acabo de publicar mi primer libro

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